Ron cubano

La cultura de preparación de bebidas alcohólicas y no alcohólicas en la isla de Cuba es tan diversa como el cubano mismo. Quizás la más conocida de todas las bebidas es el ron cubano. La historia del ron cubano se originó en épocas de la colonización. Este producto extraído de la caña de azúcar, la cual llegó a la isla de la mano de Cristóbal Colón, en su segundo viaje, encontró en esta zona un microclima ideal para su cultivo.

Existen diferentes historias sobre el origen del ron. Una versión dice que en 1650, un ron llamado “rumbillon” fue elaborado por los piratas y corsarios que deambulaban por el Mar Caribe. Otra teoría dice que los esclavos africanos que llegaron a la isla, luego del exterminio de los pueblos originario, estaban acostumbrados a beber lo que llamaban “garapo” (bebida elaborada a partir de la fermentación de la yuca y el maíz). Más tarde, comenzaron a extraer el jugo de caña de azúcar que, después de la fermentación, se convirtió en un licor fuerte. En el siglo XIX, a lo largo de toda la isla, comenzaron a surgir diferentes destilerías y marcas. Se construyeron destilerías en Cárdenas, Santiago de Cuba, Cienfuegos y La Habana. Varias marcas se impusieron en el mundo, entre ellas, las llamadas Matusalem, Jiquí, Bocoy, Campeón, Obispo, San Carlos, Albuerne, Castillo, Bacardi y Havana Club.

Ron Bacardí:

En 1862, en la ciudad de Santiago de Cuba, los hermanos Bacardí adquirieron una de las destilerías de la ciudad y adoptaran como símbolo de sus rones al murciélago. Resulta que al principio vendían el ron envasado en recipientes de un galón que habían sido empleados originalmente para una firma de aceite de oliva que tenía un murciélago como marca de fábrica. Los compradores comenzaron a pedir el ron del murciélago, y así nació, una célebre marca cubana en sus orígenes. La Bacardí se estableció como la mejor y mayor exportadora durante casi todo el siglo XIX y parte del XX. Una de las principales leyes del Gobierno revolucionario que triunfó en 1959 fue la nacionalización de las grandes empresas privadas. Los dueños de la Bacardí emigraron y, aunque se llevaron la marca, no lograron llevarse ni obtener en el exterior, el buen sabor del ron cubano, “que quedó en nuestro suelo, los cañaverales, el viento, el sol, las mieles finales, el alcohol, los barriles y la herencia del proceso tecnológico”, al decir de un reconocido escritor de esta nación del Caribe.

Ron Matusalem:

Para conocer un ron nos tenemos que remontar a su nacimiento, 1872, donde los hermanos españoles Benjamín y Eduardo Camp, junto a un tercer socio, Evaristo Álvarez, se embarcan en una aventura fascinante: Crear el ron más suave y de alta calidad que se hubiera probado nunca. Abrieron una destilería de ron inspirándose en el proceso de elaboración y añejamiento de brandys y coñacs, crearon una fórmula secreta, cuidadosamente guardada, que pasó de generación en generación. Así, nace en Santiago de Cuba, Ron Matusalem. Un nombre que, casi 140 años después, sigue siendo mundialmente conocido como sinónimo de calidad y excelencia. A finales del siglo XIX, Ron Matusalem había cambiado el mundo del ron para siempre. El licor del pasado es reemplazado por una copa lisa, suave y refinada, que se sigue desarrollando junto con un profundo sentido de identidad cultural.

Ron Havana Club:

Es el Ron Cubano más conocido en el Mundo, su desarrollo ha personificado el patrimonio y la supremacía de la tradición ronera cubana. El nombre fue elegido para representar el patrimonio de la producción ronera cubana y el ambiente de la capital de Cuba, La Habana, cuyo símbolo La Giraldilla, comparte con la marca Havana Club. Ha logrado gran éxito de ventas en el mercado internacional, especialmente en el mercado europeo y se comercializa en más de 125 países. La existencia del ron Havana Club se remonta a 1878, año en el que José Arechavala abrió la destilería “La Vizcaya” en Cárdenas, Matanzas. El nombre del ron responde a las raíces tradicionales cubanas, a la conocida Habana y el mundo internacionalmente conocido de sus clubes nocturnos.

No son pocos los visitantes que deciden disfrutar de un maravilloso trago de ron en uno de los tantos bares que existen en la isla. Estos rones son utilizados en la preparación de ricos cocteles que son la sensación en la boca de muchos visitantes. Rones y cocteles son brindados en habitaciones rentadas tanto en hoteles como en hostales. Los cubanos de a pie beben con bastante frecuencia estos rones y otras bebidas que serán tratados en otro artículo.

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